miércoles 11 de noviembre de 2009

Taken

Luc Beson, guionista y director consagrado en Europa, se ha dedicado a ser más un productor de sus escritos que sentarse a dirigirlos. Uno de ellos es Taken, una cinta de acción y suspenso que dejó en manos del director Pierre Morel, quien tuvo a su cargo la dirección de The Transporter, otra cinta producida por Besson.

La trama de Taken redunda en cómo una banda de tratantes de blancas secuestra a la hija de un ex espía estadounidense, por lo que él debe viajar a la capital de Francia, encontrar a su hija y matar a los involucrados en menos de tres días.

El papel del abnegado padre recae en Liam Neeson, consagrado actor oriundo del Reino Unido, quien hace uso de su experiencia para interpretar a un héroe de acción, cuyas acciones recaen más en el análisis y la aplicación del razonamiento que en su fuerza bruta. La víctima, una niña de 17 años, es interpretada por una infantil Maggie Grace, quien con más de sus 20 años interpreta a una adolescente sin problemas.

Más allá de la crítica que merece la trata de personas, aún en estas épocas, encuentro que debajo de la trama se encuentra un dejo del poderío estadounidense. Como siempre, es el ex empleado del gobierno gringo quien hace lo que cientos de policías y organizaciones no han podido, eliminar a las sociedades esclavistas que trafican con personas inocentes. Cosa curiosa, se atreve a involucrar a personas en altas esferas de la sociedad con estos criminales.

Encuentro la producción muy bien lograda, hilando situaciones de manera inteligente y con un excelente uso de la continuidad, cámaras y locaciones. Esta es prácticamente la firma de Besson en la mayoría de sus producciones, las cuales espero que continúen a la alza en los siguientes años.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Pantalla chica: V

"We are of peace, always...", así es como Anna, la líder de los visitantes, saluda a los atónitos humanos, quienes en una mañana cualquiera, son testigos de cómo enormes naves se colocan encima de sus ciudades, flotando sobre las principales urbes del planeta.

ABC se suma a la moda de reestrenar series clásicas con nuevos personajes y temáticas, acordes a nuestros tiempos. Algunas de ellas no tuvieron la suerte de sus predecesoras, como las nuevas adaptaciones de Knight Rider, Kojak, Melrose Place, mientras que otras han logrado colocarse en el gusto del televidente, por ejemplo, Battlestar Galactica y 90210. Ahora, le toca el turno a la raza de lagartijas humanoides para buscar su lugar en la preferencia de los amantes del drama y la ciencia ficción. Y, a mi parecer, comenzaron con el pie derecho.

En tiempos cuando el planeta entero está sumergido en una crisis económica, los V (como son llamados en la serie) se muestran como los salvadores de la humanidad al ofrecer sus conocimientos, ya sea con medicinas y tratamientos médicos, como con tecnología, a cambio de algunos recursos naturales. Asimismo, los visitantes han elegido a un vocero humano, un periodista con grandes ambiciones, quien ve en este nombramiento una oportunidad única, aunque para hacerlo debe hacer sus principios a un lado.

Miles de personas en todo el mundo se muestran fascinadas con todo lo que tiene que ver con los alienígenas al punto que ciertas esferas religiosas se muestran preocupadas ante la posibilidad de que el asombro y aceptación comiencen a convertirse en adoración. El padre Sutton, un jóven clérigo, es uno de los pocos seres humanos que saben, a ciencia cierta, qué es lo que los visitantes quieren en la tierra. A él se le suma Erica Evans (Elizabeth Mitchel), una agente del FBI quien se une al padre para comenzar "la resistencia".

Con una buena mezcla de tramas religioso-científicas, personajes bien definidos y excelentes efectos especiales, V tiene todo para superar las dos temporadas que conforman la serie original. Ya veremos qué sorpresas nos depara su primera temporada.

jueves 29 de octubre de 2009

9

Tim Burton es uno de los directores y productores con mayor visión en la actualidad. Su excentricidad es proporcional a su desempeño como genio creativo, así como un apoyo incondicional para los nuevos cineastas. Y es así como encontró a Shane Acker y su cortometraje 9, el cual relata las aventuras de unos pequeños seres en un mundo post-apocalíptico. A este dueto se le une Timur Bekmambetov, director ruso que ya hizo sus pininos en este lado del mundo con Wanted, como otro productor de la cinta.

Es así como toma forma esta fantasía retro-futurista, en donde seres diminutos sobreviven entre los escombros de lo que fue alguna vez la tierra. Es entonces cuando despierta 9, un curioso y bien intencionado personaje, quien sin querer despierta una fuerza militar conocida únicamente como "Cerebro". Es entonces cuando deben decidir si huir o enfrentarlo y a sus huestes, a riesgo de perder su esencia vital.

Y es ahí en donde, en lo personal, encuentro el mayor problema de la película. El director está tan concentrado en colocar al personaje principal en la trama que se olvida que nadie en la sala, salvo él, conoce los porqués, cómos y cuándos de todo lo demás. Me explico: se tarda demasiado en relatar cómo es que la humanidad fue erradicada de la faz de la tierra, los culpables y la razón de la existencia de los muñecos cuyos nombres son representados por los números pintados en sus espaldas. Claro que hacia el final de la producción se explica la mayoría de las dudas, pero resulta un tanto inconsistente.

A nivel de animación es buena, pero sin llegar a los estándares a los que Pixar (o Dreamworks) nos tienen acostumbrados. Los escenarios y el diseño de los mismos juega un papel importante, tanto estética como argumentalmente, pero no sentí que aprovecharan al 100 por ciento las posibilidades que ofrece un mundo entero en ruinas.

Al final, el filme cierra bien, aunque los baches a lo largo del mismo evitan que los personajes construyan una relación con el público (a decir verdad, no se profundiza en ninguno de ellos), por lo cual es complicado que ésta se convierta en otra cinta de culto, tal y como fue A Nightmare Before Christmas.

District 9

Hace treinta años la humanidad supo que no estaba sola en el universo. Pero no hubo luces brillantes o música venida del cielo, tan sólo una enorme nave flotante que se posó encima de Johannesburgo, en Sudáfrica. Dentro de ella, los humanos encontraron seres bípedos, parecidos a las langostas, los cuales se mostraban desorientados, desnutridos y, la mayoría de ellos muertos. Debido a ello, varias naciones de unieron para formar un grupo de apoyo para los visitantes, el cual consistía en mantenerlos en áreas seguras mientras durara su estadía en nuestro planeta.

Las décadas pasaron y ocurrió lo obvio, una confrontación abierta con los habitantes originales de la región. Los humanos rechazaban cualquier tipo de contacto con los alienígenas, así que la MNU (Multi-National United) se da a la tarea de recolocarlos en otro campo de concentración. Es entonces cuando un inocente colaborador de la firma es infectado con un líquido que modifica su ADN.

Esta es la propuesta que Peter Jackson encomendó a un novato pero ingenioso Neil Blomkamp, quien con tan sólo 30 millones de dólares para realizar la cinta, decidió relatar su historia el documental como uno de los recursos para hacer la cinta más creíble, ya que ayuda a que el contexto que rodea la trama se explique fácilmente hacia el espectador.

En cuanto a las actuaciones, el papel principal es responsabilidad de Sharlto Copley, un histrión nativo de Johannesburgo, quien no tiene una amplia carrera en la industria filmica, no pudo tener mejor plataforma para darse a conocer en el ámbito internacional. Como Wikus Van De Merwe, interpreta a un empleado de MNU inseguro y retraído con tanta maestría que hace totalmente suya la película.

Con un presupuesto tan limitado como el que tiene esta producción, se debe destacar la excelente decisión del director al elegir a Image Engine para llevar a la vida a los seres creados por Weta Workshop. Ésta última no pudo hacerse cargo de desarrollar los efectos visuales debido a que estaban ocupados realizando Avatar para James Cameron. Pero, al final, esto resultó positivo, ya que Image Engine pudo hacerse cargo de la animación y otorgarle un buen nivel de realismo a los seres.

La cinta se presenta como una producción independiente, por ello ha sido retrasada en varias ocasiones en todo el mundo. Afortunadamente llegó a México antes de su estreno en formato casero.

domingo 11 de octubre de 2009

Inglorious Basterds

En 1941, Alemania ya había invadido varios países de Europa, entre ellos Francia, lo cual le significaba a Hitler una ventaja estratégica de suma importancia. Pero, al mismo tiempo, los países aliados ya se habían escabullido dentro de los mismos, con la finalidad de eliminar, poco a poco, las huestes de la SS. Uno de estos grupos, denominados como Los Bastardos, se dedicaban a matar soldados nazis. Esa era su única misión, su única orden. Comandados por Aldo Raine, creaban caos y miedo dentro de las fuerzas armadas del Fürer.

Quentin Tarantino al fin estrena en México su más reciente cinta que podría ser la más íntima de todas. Los diálogos son geniales, clásicos de una cinta del director, mientras que cada uno de los personajes bien podrían merecer su propia cinta, aunque las más de dos horas de duración son suficientes para explicar los pormenores de la trama de una forma coherente y satisfactoria.

Acá no importan los efectos o la bonita fotografía (aunque de repente sí hay unas tomas de wow!), sino que el guión y el tratamiento que le imprimen los actores, tan intenso, que te convencen de sus negras intenciones. Ya sea Aldo Raine y su misión que raya en la vendeta personal, Shosanna (soy fan, soy fan, soy fan) y su obsesión por hacer justicia o el mismísimo y políglota Hans Landa, con un carisma tal que es imposible no pensar que él es también otro de los Inglorious Basterds. (Y qué gran actor es Christoph Waltz. Creo que él solo opaca al resto del cast.)

Y ese es el pensamiento en general que me dejó la película al final. ¿Quienes son los Inglorious Basterds? ¿Los nazis? ¿Aldo Raine y sus tropas de asesinos? ¿Los judios? ¿Los ingleses? ¿O lo son todos los involucrados en esta pieza de realidad/ficción?

Después de Kill Bill, es la cinta de Quentin que más he disfrutado en cines. Estará en 315 salas, totalmente subtituladas (aleluya). Definitivamente es una gran cinta que bien pudo competir con el resto de los blockbusters veraniegos, pero se agradece que hayan esperado a este momento, cuando hay tanta sequía cinematográfica.

Israel Zepeda.