jueves 19 de noviembre de 2009

Gake no ue no Ponyo (El secreto de la sirenita)

Un pequeño pueblo a orillas del mar es el marco en donde se desarrolla la nueva cinta de Hayao Miyazaki. Es en ese límite entre la tierra y el océano en donde se desarrolla una historia de fantasía, magia y el romance más infantil e inocente que he visto en pantalla grande.

Sosuke, con cinco años de edad, es un niño que vive con su madre en una parte alejada de la comunidad. Su padre, capitán de un barco, se mantiene en altamar la mayor parte del tiempo, por lo que no puede atender a su familia como quisiera. Un día, Sosuke encuentra en la playa a un pequeño pez atrapado en una botella. Lo ayuda a salir y lo adopta como suyo, nombrándolo Ponyo.

Poco sabe que hay una historia de magia detrás del pequeño y regordete animal, ya que es hija de un brujo marino, quien necesita regresar a su hija de nuevo al mar. De no hacerlo, algo terrible ocurrirá.

La historia comienza de manera simple, como en las tres producciones anteriores de estudio Ghilbi. Asimismo, la animación se mantiene dentro de los estándares más tradicionales en la industria. No por eso es menos impresionante, al contrario, en un formato que comienza a verse saturado por imágenes generadas por computadora, siempre se agradece una buena historia ilustrada con colores tan vivos y armoniosos, sumados a unas secuencias de agua que son tan hermosas como impactantes.

Miyazaki gusta de que sus historias se cocinen a fuego lento para que, al acercarse el final, éste tenga la mayor contundencia posible. Y así, como cuando Chihiro salvó a sus padres o como cuando Sophie salva al mago Howl, la responsabilidad de salvar toda la vida en el planeta depende de Sosuke.

Como mencioné anteriormente, esta tierna e inocente historia envuelve un tema un tanto más serio y de importancia mundial, la polución. Ya sea en los mares, en el cielo o en la tierra, el ser humano contamina sin cesar y ya llegará el momento en el que la madre naturaleza deje de proteger a la raza humana y deje que sus dominios hagan lo pertinente para acabar con la epidemia.

Y este es el mensaje que yo rescato de esta fantástica historia animada, que todos somos hijos de la misma madre, la madre naturaleza.

martes 17 de noviembre de 2009

2012

Clásicos del cine como Infierno en la torre y Terremoto son muestra de cómo un fenómeno natural puede formar parte de las temáticas del cine, gracias a un guión que aborda el drama de varias personas involucradas en el siniestro.

Ambas producciones encontraban su fuerza en la historia, la cual se mostraba sólida por muy fuerte que fuera el sismo o qué tan calientes fueran las llamas. Y, dado que ambas se filmaron hace más de treinta años, los efectos especiales eran meros detonantes del climax en las historias, no el elemento crucial de las mismas.

La nueva película de Roland Emerich nos ofrece, de nueva cuenta, una historia de destrucción masiva, cuyo hilo conductor se basa, en parte, en las profecías que los Mayas hicieran hace miles de años atrás.

Para enganchar al público el cineasta ideó a personajes con los que la gente podría identificarse sin mayor problema. Asimismo, hizo gala de lo aprendido en su trayectoria en el cine hollywoodense, una buena campaña de publicidad sumado a una acción en internet que tuvo a cientos de personas entretenidos los días previos al estreno. Es una lástima que el climax que significaba su nueva cinta se quedara a medio despegar.

En primer lugar, la película falla en hacer empatía con la gente. Las situaciones en las que se encuentra cada uno es verosímil, pero también muy débiles. En cuanto a los diálogos, pues, la mayoría son planos. Los más memorables rayan en lo ridículo y peor aún, en el humor más involuntario que existe.

Pero, la peor parte, recae en los efectos especiales. Y no es que sean malos, al contrario, se notan los millones de dólares que se invirtieron en todas y cada una de las animaciones computarizadas que juntas forman la inminente destrucción de la tierra (o eso se especulaba). El problema radica en que el respetable, al ver su dinero en el bote de basura, busca justificar su gasto en esta cinta al decir "los efectos bien valen la pena".

Después del fiasco que resultó 10,000 B.C., Emerich sigue en el ramo de la ciencia ficción y continúa ofreciendo producciones que visualmente son impresionantes, pero huecas en el ramo argumentativo.

lunes 16 de noviembre de 2009

Battlestar Galactica: The Plan

Edward James Olmos, además de ser el comandante a cargo de salvaguardar a la única flota de humanos que sobrevivió al mortal ataque Cylon, ahora también tomó el mando de esta cinta que salió directamente para su distribución en formato casero.

Durante las cuatro temporadas que duró la serie, hubo muchos cabos sueltos, preguntas que jamás fueron contestadas, así como una explicación del por qué los robots quisieron eliminar a la raza humana. Por ello, en esta cinta los personajes centrales son los Cylon, desde quienes planean el ataque, los que se infiltran en las filas humanas, incluso con los que desconocen que son humanos artificiales.

Uno, el autor intelectual del genocidio, decide destruir a sus padres (los humanos construyeron a los Cylon, por ello los considera de esa manera) debido a que él tiene aspiraciones que se ven limitadas por el cuerpo "humano" que le fue dado. Por ello tiene un resentimiento hacia ellos y decide que no merecen vivir, ya que son seres imperfectos, no dignos de compartir el universo.

Para contar la historia, el director se apoyó en material previamente grabado, mezclándolo con pietaje filmado exclusivamente para esta cinta. De esta manera e intercalando secuencias nuevas con material original de las series, crea un hilo conductor en donde las intervenciones de los personajes aclaran una por una las dudas que nunca fueron resueltas en la continuidad normal de la serie. Cuatro años de aventuras se resumen en las casi dos horas de duración de la cinta.

Se agradece que Olmos convocó a todos los actores originales y logró mantener el feeling original. De hecho, se atreve a darle un perfil filosófico a la erradicación humana, como si de una profecía se tratase. También mantiene viva esa pelea religiosa que tienen los humanos y los robots, los primeros politeístas, mientras que los seres mecánicos creen en un sólo dios. Y, al final, la película cierra de una manera que raya en la justicia poética.

Por otro lado, como parte de los extras que contiene la producción se encuentra un teaser de lo que será Caprica, una serie cuya trama se centra varios años antes de lo acontecido en Battlestar Galactica. En ella, veremos a una familia que vive en ese planeta y la justificación del ser humano para crear a los Cylons. De acuerdo con lo anunciado, se estrenará el año entrante.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Taken

Luc Beson, guionista y director consagrado en Europa, se ha dedicado a ser más un productor de sus escritos que sentarse a dirigirlos. Uno de ellos es Taken, una cinta de acción y suspenso que dejó en manos del director Pierre Morel, quien tuvo a su cargo la dirección de The Transporter, otra cinta producida por Besson.

La trama de Taken redunda en cómo una banda de tratantes de blancas secuestra a la hija de un ex espía estadounidense, por lo que él debe viajar a la capital de Francia, encontrar a su hija y matar a los involucrados en menos de tres días.

El papel del abnegado padre recae en Liam Neeson, consagrado actor oriundo del Reino Unido, quien hace uso de su experiencia para interpretar a un héroe de acción, cuyas acciones recaen más en el análisis y la aplicación del razonamiento que en su fuerza bruta. La víctima, una niña de 17 años, es interpretada por una infantil Maggie Grace, quien con más de sus 20 años interpreta a una adolescente sin problemas.

Más allá de la crítica que merece la trata de personas, aún en estas épocas, encuentro que debajo de la trama se encuentra un dejo del poderío estadounidense. Como siempre, es el ex empleado del gobierno gringo quien hace lo que cientos de policías y organizaciones no han podido, eliminar a las sociedades esclavistas que trafican con personas inocentes. Cosa curiosa, se atreve a involucrar a personas en altas esferas de la sociedad con estos criminales.

Encuentro la producción muy bien lograda, hilando situaciones de manera inteligente y con un excelente uso de la continuidad, cámaras y locaciones. Esta es prácticamente la firma de Besson en la mayoría de sus producciones, las cuales espero que continúen a la alza en los siguientes años.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Pantalla chica: V

"We are of peace, always...", así es como Anna, la líder de los visitantes, saluda a los atónitos humanos, quienes en una mañana cualquiera, son testigos de cómo enormes naves se colocan encima de sus ciudades, flotando sobre las principales urbes del planeta.

ABC se suma a la moda de reestrenar series clásicas con nuevos personajes y temáticas, acordes a nuestros tiempos. Algunas de ellas no tuvieron la suerte de sus predecesoras, como las nuevas adaptaciones de Knight Rider, Kojak, Melrose Place, mientras que otras han logrado colocarse en el gusto del televidente, por ejemplo, Battlestar Galactica y 90210. Ahora, le toca el turno a la raza de lagartijas humanoides para buscar su lugar en la preferencia de los amantes del drama y la ciencia ficción. Y, a mi parecer, comenzaron con el pie derecho.

En tiempos cuando el planeta entero está sumergido en una crisis económica, los V (como son llamados en la serie) se muestran como los salvadores de la humanidad al ofrecer sus conocimientos, ya sea con medicinas y tratamientos médicos, como con tecnología, a cambio de algunos recursos naturales. Asimismo, los visitantes han elegido a un vocero humano, un periodista con grandes ambiciones, quien ve en este nombramiento una oportunidad única, aunque para hacerlo debe hacer sus principios a un lado.

Miles de personas en todo el mundo se muestran fascinadas con todo lo que tiene que ver con los alienígenas al punto que ciertas esferas religiosas se muestran preocupadas ante la posibilidad de que el asombro y aceptación comiencen a convertirse en adoración. El padre Sutton, un jóven clérigo, es uno de los pocos seres humanos que saben, a ciencia cierta, qué es lo que los visitantes quieren en la tierra. A él se le suma Erica Evans (Elizabeth Mitchel), una agente del FBI quien se une al padre para comenzar "la resistencia".

Con una buena mezcla de tramas religioso-científicas, personajes bien definidos y excelentes efectos especiales, V tiene todo para superar las dos temporadas que conforman la serie original. Ya veremos qué sorpresas nos depara su primera temporada.